No sólo se ganó dentro de la cancha
Las épocas cambian constantemente y cada vez más rápido. Las modas son efímeras y lo que hoy es tendencia, ya mañana se olvida. Dentro de eso, el fútbol no es la excepción y la gente que va a ver este hermoso deporte tambien va mutando. Ayer Chicago tiró todo por la borda, volvió a las bases e hizo de un partido intrascendente, para los ajenos a ambos equipos, un espectáculo digno de admirar y que terminó en boca de todos.
lunes 28 de septiembre, 2026 · Federico Tallarico

Tribuna visitante llena, avalancha y jugadores festejando un gol en el alambrado. Hacé memoria y pensá ¿Cuando fue la última vez que viste algo así? Seguramente tengas que retroceder unos 20 años en el tiempo o capaz, si tenés menos de 30, ni lo hayas vivido. Hasta ayer.
Chicago disputó su segundo partido con público visitante tras aquel encuentro en Quilmes, pero está vez la historia era diferente. Con entradas a un costo alto y que solo se podían sacar de manera presencial en el estadio, con un equipo que de los últimos 10 partidos en esa condición los había perdido todos, con una lluvia torrencial el día del partido y mil palos más sobre la rueda, la gente dijo presente en la cancha de Almagro pese a todo y vivió una experiencia que, de corazón, se la recomiendo vivir al menos una vez en la vida a todo el mundo. Ayer se volvió a esa tribuna que gana partidos. Estamos en una época de redes sociales en la que todo tiene que subirse ya "para pegarla y hacerse viral", pero en este partido nada de eso pasó. La gente de Chicago guardo su celular, disfrutó de ir de visitante, alentó al equipo sin parar y después, una vez finalizada la fiesta, se encargó de distribuir el material conseguido dentro de las tribunas. Primero se disfrutó, se vivió y luego se compartió. Como debe ser.
Más allá del resultado que por fin fue positivo, la alegría que a uno le recorre por el cuerpo es la de que otra vez los ojos fueron puestos en la fidelidad y el acompañamiento de esta gente para con el club. Hinchas de otros equipos nos escribieron felicitando por lo sucedido ayer, de hecho nos han llegado mensajes desde México, Uruguay, Barsil, Chile y, por supuesto, España entre otros paises diciendo que vieron los videos de la gente festejando y consideraban a Chicago como una de las hinchadas más fieles de la Argentina. No les voy a mentir, esto nos llena de orgullo porque nosotros desde este lado no podemos contratar jugadores, armar un plantel y mucho menos, meter goles o sacar pelotas para que no entren en nuestro arco. Nosotros sabemos de otras cosas que no muchos tienen. Sabemos de aliento en las buenas y sobre todo en la malas. Es por eso que lo de ayer fue volver a ver a ese Chicago de toda la vida, que no es individualista y tiene una banda que acompaña ya sea estando ahí o desde cualquier parte del planeta tierra.
Chicago ganó más que tres puntos, ganó volver a mostrarse como lo que es verdaderamente, un club con una hinchada fiel y que merece un mejor presente de cara al futuro porque el acompañamiento siempre estará y ya es momento de que ese amor incondicional tenga un premio mayor.
Imagen: Héctor González - El Semillero Nueva Chicago



